Hernán Camacho_ El 17 de julio del año pasado, la Corte Constitucional admitió una demanda de Paloma Valencia. Esa demanda tiene frenada la reforma pensional que garantizaría un ingreso fijo a 2,5 millones de viejos que hoy no tienen nada. La misma candidata que ahora pide votos busca acabar con los 230.000 pesos que ya reciben 3 millones de abuelos gracias al gobierno del cambio.
Hoy, la senadora del Pacto Histórico, Aida Avella, le reclamó públicamente: «La derecha ha empobrecido a los pobres, y hace muy rico a los super ricos. Solo el gobierno del cambio ha pensado en el pueblo. Paloma, retire la demanda». No es un reclamo personal: es la voz de millones de familias que dependen de ese bono para comer y comprar medicamentos.
Cifras concretas: solo en los dos primeros meses de 2026, un millón de beneficiarios recibieron más de 456.000 millones de pesos. Eso es lo que la demanda de Valencia quiere frenar. Lo que ella defiende no son los pobres, sino el negocio de los fondos privados de pensiones, que prefieren seguir manejando los ahorros de los trabajadores. Senadora Valencia: retire esa demanda. No como favor al gobierno, sino por coherencia con lo que dice en campaña. Lo que está en juego es si 2,5 millones de abuelos pueden vivir con dignidad. Los viejos de Colombia no pueden esperar más.