Hernán Camacho_ La senadora Paloma Valencia, candidata presidencial del uribismo, lanzó una afirmación que no resiste el menor contraste con la realidad. Dijo, textualmente, que «el programa del adulto mayor lo creó el presidente Uribe y nosotros lo garantizaremos en nuestro gobierno». Lo que omitió decir es que ese programa, durante los gobiernos de Uribe y sus sucesores, apenas era una limosna para un puñado de ancianos. El presidente Gustavo Petro lo recordó con cifras: «Nosotros lo llevamos de 80.000 a 230.000 pesos mensuales para garantizar una real salida de la pobreza extrema de la tercera edad y le dimos carácter universal a toda la vejez excluida del régimen pensional».
El programa mayor solo daba limosnas a un núcleo menor de viejos y viejas en Colombia.
Nosotros lo llevamos de 80.000 a 230.000 pesos mensuales para garantizar una real salida de la pobreza extrema de la tercera edad y le dimos carácter universal a toda la vejez excluida del… https://t.co/59DzWzPk8A
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 16, 2026
En menos de tres semanas, más de 900 mil abuelos y abuelas han sido inscritas rumbo al Pilar solidario y al programa Colombia Mayor. Gracias al despliegue de cada gerencia regional de @ProsperidadCol alcanzaremos la meta de 1,5 millones por toda Colombia.
Esto es #DignidadMayor pic.twitter.com/tFOb2jFMnq— Mauricio Rodríguez Amaya (@mao_rodriguez1) September 29, 2025
Los datos oficiales de Prosperidad Social, la entidad encargada del programa, son tozudos. A marzo de 2026, cerca de 3 millones de personas mayores reciben un bono de 230.000 pesos mensuales. Solo en los primeros dos meses del año, un millón de beneficiarios ya recibieron transferencias por valor de 456.304 millones de pesos. La operación es, en palabras del director Mauricio Rodríguez, «un hito organizativo y financiero para el país», con más de 31.000 puntos de pago en todo el territorio y una inversión anual superior a 1,2 billones de pesos. Nada que ver con el programa excluyente y miserable de antaño.
Valencia promete «reducir el Estado» y «defender los ahorros de los trabajadores», mientras dice que mantendrá los subsidios. Pero lo que no dice es que su sector político, incluyendo a César Gaviria y al propio Uribe, creó en 1993 un régimen pensional que, según Petro, «no aumentó la cobertura» y dejó a millones de ancianos por fuera. La reforma pensional del actual gobierno, que hoy es ley, garantiza la universalidad del derecho a la pensión. Y fue precisamente una congresista del partido de Uribe la que la demandó para que no se aplicara.
El contraste es político y moral. Mientras la derecha habla de subsidios y los presenta como una dádiva que ellos «crearon», el gobierno del cambio los convirtió en un derecho universal con cifras y cobertura sin precedentes. Como dice Petro: «Gracias a nuestras reformas, más de tres millones de viejas y viejos excluidas de sus derechos hoy reciben un bono pensional digno». La candidata del uribismo puede decir misa, pero los abuelos y abuelas de Colombia ya saben quién les aumentó la plata y quién les quiere recortar el Estado.